Si adoptamos la definición de "ser ético" que nos da Kaja Silverman en su libro conjunto con Harun Farocki A propósito de Godard, y convenimos en que es el que asume la total responsabilidad de su vida con independencia de lo limitada que resulte su voluntad a la hora de determinarla, podemos decir que la actitud de Jaime Rosales, al menos en lo que respecta a sus películas, es paradigmática al respecto. Hace una década, el cineasta barcelonés, acostumbrado a ser criticado por motivos extracinematográficos (aunque pocas veces con el gracejo de Jordi Costa al aludir a él como "un señor que vive en una casa con mucha profundidad de campo") sufrió una dura rueda de prensa en el Festival de Donostia tras presentar a competición Tiro en la cabeza.
