17 de marzo de 2006

Casablanca



Es un ejercicio interesante observar las carteleras de las principales salas comerciales de cine, y ver, una a una, las películas que nos ofrecen. Podremos ver, haciendo abstracción de las excepciones de rigor, con qué lamentables e irrisorios pastiches nos obsequia la industria estadounidense, año tras año, con incansable mediocridad, y comparar el presente panorama de éxitos de taquilla con el dominante en, yéndonos muy lejos, la década de 1940.
Es evidente que algo grave le ha pasado al arte cinematográfico. Al menos en un país, este arte ha experimentado una decadencia tal que merecería un preocupadísimo análisis por parte de intelectuales y profesores de toda clase y condición.
Otro día intentaré hacer un recuento de la causas, los momentos decisivos y los culpables de esta situación.
Hoy, para empezar, me conformaré con una pequeña fotografía de Ingrid Bergman y Humphrey Bogart, de la muy popularizada pero excelente "Casablanca" (1942).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero moitas letras, PerZival. As mentes adocenadas como a miña agradecen espacios de lucidez.

E moitos bikos ;)

NOELINHA

(escribira outra cousa máis longa, pero non sei o que fixen que o enviei cara ningures. Tampouco se perde moito, que aquí o que escribes es ti).

Brass_hat dijo...

Si las condiciones demográficas, económicas, técnicas, del siglo XVII posibilitaron un arranque de "industria de la cultura" o, lo que viene a ser equivalente, de kitsch, y si los que llevaron un papel dirigente -no sólo política, sino socialmente- en el émbito de los pueblos europeos de aquella centuria comprendieron los efectos que de ello podían sacar, tendremos que aceptar que, alrededor de las grandes obras que algunos hombres fueron capaces de crear en el siglo XVII, creciera por todas partes una cosecha de midcult y masscult, cuyos productos van a ser empleados en la manipulación de esas masas de individuos sin personalidad, recortados en sus gustos y en sus posibilidades de disfrute, pero incapaces de renunciar a una opinión, aunque ésta no fuera más que una opinión recibida. Esas masas son el público.

José Antonio Maravall
La cultura del Barroco

Belle dijo...

Me habría gustado ser la primera en dejar un comentario , pero veo que por prudente se me han adelantado , así que te enlazo enseguida .

Creo que pronto será una página de referencia para todos los amantes del cine.